jueves, 30 de julio de 2026

Un otoño de encuentro, reflexión y compromiso para el mundo cofrade español

El otoño de 2026 reunirá tres de las citas más relevantes del calendario cofrade español. Tres acontecimientos diferentes en su naturaleza, pero unidos por un mismo objetivo: reflexionar sobre el presente de nuestras hermandades y construir, desde la tradición, la Semana Santa del mañana.

El otoño cofrade de 2026 reunirá tres grandes citas nacionales: el XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías (Salamanca), el XIII Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofradías – JOHC (Zaragoza) y la Gala de Entrega del Premio PASOS 2026 (Cartagena).

Del 24 al 27 de septiembre, la ciudad de Salamanca acogerá el XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías, una convocatoria que volverá a reunir a representantes de hermandades, cofradías y juntas de Semana Santa de toda España en torno a un amplio programa de ponencias, mesas de trabajo, celebraciones litúrgicas y actividades culturales. Bajo el lema «Testigos del Amor que nace de tu Cruz», el Encuentro abordará cuestiones esenciales para la vida de nuestras corporaciones, prestando especial atención a la evangelización, la formación, la dimensión social y caritativa de las cofradías y el papel de los jóvenes como protagonistas del futuro.

El compromiso con el futuro de nuestras hermandades tendrá también una expresión especialmente significativa entre el 23 y el 25 de octubre, cuando Zaragoza acoja el XIII Encuentro Nacional de Jóvenes de Hermandades y Cofradías (JOHC), una cita que reunirá a cientos de jóvenes cofrades de toda España bajo el lema «La Fe, un Pilar Inmortal». El encuentro pondrá de manifiesto el papel decisivo que desempeñan las nuevas generaciones en la continuidad de nuestras tradiciones, ofreciendo un espacio de formación, convivencia y reflexión donde la juventud volverá a demostrar que constituye uno de los grandes motores de renovación del mundo cofrade.

Pocas semanas después, el 14 de noviembre, será Cartagena quien tome el relevo acogiendo la Gala de Entrega del Premio PASOS 2026, organizada por la Asociación Mujeres Cofrades de Cartagena, entidad integrante de nuestra Federación.

Durante veintiuna ediciones, el Premio PASOS se ha consolidado como el principal reconocimiento nacional a aquellas hermandades, cofradías e instituciones que han demostrado, con hechos y trayectorias sostenidas, que la igualdad entre mujeres y hombres fortalece la tradición y contribuye a garantizar su continuidad.

En esta edición, el Premio PASOS distinguirá a la Reial i Venerable Congregació de la Puríssima Sang de Nostre Senyor Jesucrist de Tarragona, cuya evolución durante los últimos años constituye un ejemplo de cómo una institución con casi cinco siglos de historia puede integrar plenamente a la mujer sin renunciar a su identidad ni a su legado histórico.

La Gala volverá a reunir en Cartagena a representantes de hermandades, cofradías e instituciones procedentes de distintos puntos de España, ofreciendo un programa que combinará patrimonio, música, reflexión, testimonios y reconocimiento institucional, y convirtiendo nuevamente a la ciudad en un espacio de encuentro y diálogo sobre los grandes retos que afronta hoy la Semana Santa.

Desde la Federación Nacional de Asociaciones Mujeres Cofrades queremos poner en valor estas tres grandes iniciativas. El XXXVII Encuentro Nacional de Cofradías, el XIII JOHC y la Gala del Premio PASOS 2026 representan tres miradas complementarias hacia un mismo horizonte: fortalecer nuestras hermandades desde la formación, el encuentro, la participación y el reconocimiento de las buenas prácticas.

Salamanca invitará a la reflexión compartida; Zaragoza pondrá el acento en la juventud como garantía de futuro; y Cartagena volverá a reconocer a quienes ya están demostrando que tradición e igualdad no son conceptos enfrentados, sino valores que se enriquecen mutuamente.

El otoño cofrade de 2026 nos brinda, así, una oportunidad excepcional para seguir construyendo una Semana Santa más participativa, más comprometida y más fiel a los valores que le dan sentido. Tres ciudades, tres acontecimientos y un mismo compromiso: seguir construyendo una Semana Santa cada vez más viva, más participativa y más fiel a los valores que le dan sentido.

jueves, 2 de julio de 2026

Una nueva realidad en el mundo cofrade: mujeres al frente de sus instituciones

 

La proclamación de Elsa Navas Roncero como primera presidenta de la Junta de Semana Santa de Medina del Campo constituye mucho más que un hecho histórico para esta ciudad vallisoletana. Representa un nuevo paso en un proceso de transformación que, desde hace décadas, está cambiando silenciosa pero profundamente el panorama cofrade español.

Cada vez son más las mujeres que acceden a responsabilidades en hermandades, cofradías, agrupaciones y juntas de Semana Santa. Presidentas, hermanas mayores, integrantes de juntas directivas o responsables de patrimonio, formación y acción social forman hoy parte de la vida cotidiana de nuestras instituciones. Su presencia ha dejado de ser excepcional para convertirse, afortunadamente, en una realidad cada vez más visible.

No se trata de una concesión ni de una moda pasajera, sino del reconocimiento natural de una realidad histórica. Durante siglos, las mujeres sostuvieron buena parte de la vida interna de las hermandades desde espacios poco visibles; hoy, además de seguir siendo custodias de la tradición, participan activamente en la toma de decisiones.

Un referente en la igualdad cofrade

La propia Junta de Semana Santa de Medina del Campo, distinguida con el Premio PASOS 2012, ha sido un referente nacional en la integración plena de la mujer. Ya en 2011 organizó el IV Encuentro Nacional de Mujeres Cofrades, del que surgió el manifiesto “Hacia una nueva era: por la igualdad plena de la mujer cofrade”, un documento que marcó un punto de inflexión y que continúa plenamente vigente.

La elección de Elsa Navas no es, por tanto, un hecho aislado, sino la consecuencia lógica de una trayectoria institucional basada en la igualdad, la participación y la corresponsabilidad. Y Medina del Campo no está sola: comunidades como Andalucía, Castilla y León, Cataluña, la Región de Murcia o la Comunidad Valenciana son testigo de cómo numerosas corporaciones han avanzado en la incorporación plena de las mujeres a sus órganos de gobierno. Este proceso demuestra que la tradición sale fortalecida cuando incorpora el talento y el compromiso de todas las personas.

La brecha en la representación: el techo de cristal cofrade

Con todo, la fotografía actual del mundo cofrade sigue mostrando una profunda brecha. Aunque el aumento de mujeres en las juntas directivas es una feliz realidad, las cifras globales revelan que el porcentaje de acceso a los puestos de máxima responsabilidad ejecutiva sigue siendo abrumadoramente bajo.

Las mujeres sostienen el día a día de las cofradías, las delegaciones de caridad, las secretarías o la albacería, pero los sillones presidenciales y los cargos de hermano mayor siguen estando copados, en una inmensa mayoría, por hombres. Nombramientos como el de Medina del Campo continúan siendo la excepción y no la norma; el techo de cristal cofrade sigue siendo una realidad palpable que es necesario visibilizar y corregir para que las cúpulas reflejen la composición real de las nóminas de hermanos.

Desafíos pendientes en el siglo XXI

Esta lenta evolución estadística convive todavía con situaciones difíciles de comprender en nuestros días. Mientras una parte del tejido cofrade avanza con naturalidad, persisten reductos que mantienen restricciones explícitas a la participación femenina.

Los recientes casos de Sagunto, donde la Cofradía de la Purísima Sangre volvió a rechazar su incorporación; de León, donde la participación femenina sigue limitada en algunas corporaciones penitenciales; o el largo proceso judicial que culminó con la sentencia que obligó a la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna a admitir mujeres como hermanas de pleno derecho, evidencian que el camino hacia la igualdad real aún no ha concluido.

Resulta paradójico que estas situaciones se produzcan en instituciones de enorme prestigio histórico. Pero la historia, por sí sola, nunca puede justificar la exclusión.

Las cofradías nacieron para evangelizar, servir y construir comunidad. Su fortaleza ha residido siempre en su capacidad para atravesar los siglos adaptándose a los tiempos sin perder su identidad. La igualdad y la corresponsabilidad bautismal forman hoy parte de esos desafíos históricos que nuestras instituciones están llamadas a afrontar.

Sumar para conservar

Cada nueva mujer que accede a una presidencia y cada junta de gobierno que refleja la diversidad de sus miembros constituye un ejemplo para el conjunto del mundo cofrade. No por una cuestión de cuotas, sino porque representan una manera de entender la tradición basada en la dignidad y el valor de todas las personas.

Desde la Federación Nacional de Asociaciones Mujeres Cofrades queremos felicitar a Elsa Navas Roncero y a la Junta de Semana Santa de Medina del Campo por este hito que trasciende lo local y se convierte en una magnífica noticia para toda la Semana Santa española. El futuro de nuestras cofradías no se construye excluyendo, sino sumando; porque la mejor forma de conservar una tradición es permitir que todo el mundo pueda formar parte de ella y contribuir, también, a decidir su futuro.